México y Estados Unidos movieron la fecha clave de la revisión comercial que ambos países negocian desde julio. La nueva ronda de pláticas sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) quedó fijada para el 28 y 29 de septiembre, una semana después de lo que se tenía previsto, de acuerdo con un reporte del Wall Street Journal retomado este 16 de septiembre por medios mexicanos como El Informador. El aplazamiento llega justo cuando el gobierno de Claudia Sheinbaum y el equipo del representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, siguen sin cerrar los dos puntos que más han trabado la mesa: el contenido automovilístico obligatorio y los aranceles de seguridad nacional.
¿Cuándo son las nuevas fechas de negociación del T-MEC?
La cuarta ronda bilateral de esta etapa de revisión se había fijado originalmente para principios de septiembre en Washington. Con el corrimiento reportado esta semana, los equipos técnicos de ambos países se reunirán el lunes 28 y martes 29 de septiembre. No es la primera vez que una fecha se mueve: la tercera ronda, celebrada en julio, también concluyó sin acuerdos firmados sobre los temas más sensibles, por lo que el corrimiento de una semana se lee como parte del mismo patrón de negociación lenta que ha marcado el proceso desde que arrancó.
¿Por qué se pospuso la ronda de negociaciones?
Según el reporte del Wall Street Journal, citado por fuentes descritas como “personas familiarizadas con los planes”, el corrimiento se da en el marco de las actualizaciones y revisiones hacia el T-MEC, con el objetivo de afinar posturas regulatorias y comerciales antes de que termine el año. Ni la Secretaría de Economía ni la oficina de Greer han dado una explicación pública más detallada sobre el motivo puntual del aplazamiento, algo habitual en este tipo de negociaciones bilaterales, donde los cambios de agenda no siempre se anuncian con causa explícita.

¿Qué se negocia entre México y Estados Unidos?
La discusión de fondo gira en torno a la revisión conjunta del T-MEC, el mecanismo que el propio tratado contempla para que los tres socios evalúen su funcionamiento antes de decidir si se renueva por otros 16 años. Sobre la mesa están las reglas de origen para la industria automotriz, los aranceles que Estados Unidos impuso bajo el argumento de seguridad nacional y el mecanismo de solución de controversias. Cada ronda ha sumado avances parciales, pero ninguno de los tres países ha confirmado todavía una fecha de cierre definitivo para el proceso completo.
El contenido automovilístico, el punto más duro de la mesa
El obstáculo más citado por quienes siguen de cerca las pláticas es el porcentaje de piezas que debe fabricarse en Norteamérica para que un vehículo entre libre de arancel. Estados Unidos pide que el 50% de los componentes de cada auto sean de manufactura estadounidense, una condición adicional a la que ya exige el tratado. México ha rechazado esa exigencia, incluso en su versión más suave: el equipo negociador mexicano no acepta ni “un 1%” de esa proporción obligatoria, según reportes de las últimas rondas. Actualmente el T-MEC exige que el 75% del contenido de un vehículo sea norteamericano para calificar como libre de arancel; la disputa es si a ese porcentaje debe sumarse una cuota específica solo para insumos estadounidenses.
Los aranceles de la Sección 232 que México quiere bajar
El segundo punto de fricción son los aranceles que Washington cobra bajo la Sección 232 de su ley comercial, la cláusula que permite gravar importaciones por razones de seguridad nacional. Actualmente esa vía mantiene un arancel del 25% sobre autos y del 50% sobre acero y aluminio que entran a Estados Unidos, también desde México. El gobierno mexicano ha pedido reiteradamente que se reduzcan o se eliminen para los productos mexicanos, pero hasta la tercera ronda de julio, el gobierno de Donald Trump no había mostrado disposición a moverlos.
El plazo de diez años que activó Trump
El telón de fondo de esta revisión es una decisión que Trump tomó el 1 de julio: activar la cláusula del tratado que fija un plazo de diez años para su extinción gradual en caso de que los tres países no logren consensuar las reformas que cada revisión periódica exige. Esa cláusula no significa que el T-MEC termine de inmediato, pero pone un reloj corriendo sobre unas negociaciones que, ronda tras ronda, no han cerrado los puntos más difíciles.
¿Quiénes representan a México en la mesa?
Del lado mexicano, la negociación la encabeza el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, bajo la supervisión directa de la presidenta Claudia Sheinbaum. Del lado estadounidense, el interlocutor principal es Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos (USTR). Ebrard ha evitado confirmar que exista un acuerdo cerrado antes de noviembre, y ha insistido en que el resultado “depende de muchas cosas” que todavía están en discusión.
Qué significa esto para la revisión del T-MEC
Mientras no se resuelvan el contenido automovilístico y los aranceles de la Sección 232, la revisión conjunta del tratado sigue abierta. Empresas exportadoras, particularmente las del sector automotriz y del acero, siguen operando bajo la incertidumbre de no saber si los aranceles actuales bajarán, se mantendrán o se endurecerán después de la ronda del 28 y 29 de septiembre. Para México, el resultado de esta ronda es también un indicador de qué tan cerca o lejos está el país de una salida negociada antes de que corra más el plazo que activó Trump el 1 de julio.
¿Qué sigue después del 28 y 29 de septiembre?
Si esta ronda tampoco cierra los puntos pendientes, lo más probable —según el patrón visto en julio— es que se convoque una quinta ronda antes de fin de año, dado que ambos gobiernos han repetido que buscan “afinar posturas” antes de que termine 2026. La Secretaría de Economía no ha confirmado todavía una fecha para conocer resultados formales de la ronda de finales de septiembre.
Lo que dejó la tercera ronda, en julio
Para entender por qué esta cuarta ronda llega con tanta expectativa, hay que mirar lo que pasó en la anterior. La tercera ronda de negociaciones bilaterales se llevó a cabo a finales de julio de 2026 y concluyó sin acuerdos firmados sobre los temas más sensibles: el contenido automovilístico y los aranceles de la Sección 232 quedaron exactamente en el mismo punto en que habían empezado. Esa ronda sirvió, sobre todo, para que ambos equipos técnicos delinearan el calendario de la cuarta ronda, que originalmente se había fijado para principios de septiembre en Washington antes de moverse a finales de mes.
Por qué el sector automotriz concentra la atención
La industria automotriz no es un tema más dentro de la revisión del T-MEC: es, junto con el acero y el aluminio, el sector donde más dinero y empleo hay en juego para México como exportador hacia Estados Unidos. Por eso la exigencia de un 50% de contenido específicamente estadounidense, por encima del 75% de contenido norteamericano que ya pide el tratado vigente, es la línea que el equipo negociador mexicano ha decidido no cruzar en ninguna de las rondas realizadas hasta ahora. Aceptar esa condición implicaría, según ha explicado el propio Ebrard en conferencias previas, cambiar de facto las reglas de origen que sostienen buena parte de la cadena de manufactura automotriz instalada en México durante las últimas tres décadas.
El calendario político detrás de la mesa
La revisión del T-MEC no ocurre en el vacío: se negocia en paralelo a otros frentes de la relación bilateral, como los mensajes que Washington ha enviado en materia de seguridad y combate al narcotráfico. Esa combinación de mesas —comercial por un lado, de seguridad por otro— es parte de lo que hace más difícil predecir cuánto tiempo más se extenderá el proceso antes de una resolución final, ya sea en forma de acuerdo renovado o de la ruta que marca el plazo de diez años activado por Trump el 1 de julio.
Preguntas frecuentes sobre el T-MEC y la nueva fecha de negociación
¿Cuándo es la próxima ronda de negociaciones del T-MEC?
La próxima ronda quedó fijada para el 28 y 29 de septiembre de 2026, una semana después de la fecha original, según un reporte del Wall Street Journal retomado por medios mexicanos el 16 de septiembre.
¿Por qué no se ha renovado el T-MEC todavía?
Porque México y Estados Unidos no han cerrado dos puntos centrales de la revisión: el porcentaje de contenido automovilístico estadounidense que debe llevar cada vehículo y los aranceles que Washington cobra bajo la Sección 232 sobre autos, acero y aluminio.
¿Qué porcentaje de contenido automovilístico exige Estados Unidos?
Estados Unidos pide que el 50% de los componentes de cada vehículo sean de manufactura estadounidense, una exigencia adicional al 75% de contenido norteamericano que ya pide el T-MEC vigente. México ha rechazado esa condición en las rondas negociadas hasta julio de 2026.
¿Cuánto es el arancel de la Sección 232 sobre autos y acero mexicanos?
Estados Unidos mantiene un arancel del 25% sobre autos y del 50% sobre acero y aluminio que entran desde México bajo la Sección 232 de su ley comercial, que permite gravar importaciones por razones de seguridad nacional.
¿Quién negocia el T-MEC por parte de México?
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, encabeza la negociación bajo supervisión de la presidenta Claudia Sheinbaum. Del lado de Estados Unidos, el interlocutor principal es Jamieson Greer, representante comercial de ese país (USTR).
¿Qué pasa si no se llega a un acuerdo en el T-MEC?
El 1 de julio de 2026, Donald Trump activó la cláusula del tratado que fija un plazo de diez años para su extinción gradual si los tres países no consensúan las reformas de la revisión periódica. Eso no termina el T-MEC de inmediato, pero pone un límite de tiempo sobre las negociaciones en curso.
La ronda del 28 y 29 de septiembre no cierra por sí sola la revisión del T-MEC, pero sí marcará si el contenido automovilístico y los aranceles de la Sección 232 empiezan a moverse antes de que termine el año. Hasta entonces, exportadores de ambos lados de la frontera seguirán operando bajo las mismas reglas que ya conocen, a la espera de que la cuarta ronda —ahora con una semana más de margen— logre lo que la tercera no consiguió en julio.
¿A qué casa encuestadora le crees más rumbo a las elecciones de 2027?
Con 17 gubernaturas en juego, estas son las firmas que marcan la conversación en México.
…Sondeo abierto de participación voluntaria entre los lectores. No es una encuesta representativa ni tiene valor estadístico.Ver todas las encuestas y resultados
















