Gastar más dinero del que aparece en tus ingresos declarados puede generar dudas ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT). La ley contempla esta situación bajo el concepto de discrepancia fiscal. Sin embargo, existe una diferencia importante entre detectar una discrepancia y determinar que una persona debe pagar impuestos. El artículo 91 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) establece un procedimiento específico para estos casos.
¿Qué es una discrepancia fiscal y cuándo puede detectarla el SAT?
La discrepancia fiscal ocurre cuando una persona física realiza más erogaciones durante un año que los ingresos que declaró, o que los ingresos que debía declarar.
La ley considera varias operaciones dentro de estas erogaciones. Entre ellas aparecen los gastos, las compras de bienes, los depósitos bancarios, las inversiones financieras y los pagos con tarjetas de crédito.
Por esta razón, el SAT no compara únicamente tu sueldo con tus gastos. La autoridad puede utilizar información de sus expedientes, bases de datos y documentos. También puede recibir información de terceros u otras autoridades.
¿Gastar más de lo que ganas significa que ya debes impuestos?
No necesariamente.
Una diferencia entre tus ingresos declarados y tus gastos no genera, por sí sola, un cobro automático de impuestos.
Primero, el SAT debe notificar al contribuyente sobre la discrepancia que detectó. También debe informar el monto de las erogaciones, los datos que utilizó y la diferencia que encontró.
Después de recibir la notificación, el contribuyente cuenta con 20 días para explicar de dónde obtuvo los recursos. Durante ese plazo también puede presentar pruebas para demostrar que el dinero no representa un ingreso gravado.
Por ejemplo, una persona puede gastar más de lo que ganó durante un año porque utilizó ahorros acumulados. También puede haber recibido un préstamo o vendido algún bien.
En estos casos, la documentación puede ayudar a explicar la diferencia.
¿Qué pasa si el SAT detecta que gastaste más de lo declarado?
El problema puede aumentar si el contribuyente no consigue explicar el origen de los recursos.
El artículo 91 de la LISR establece que, cuando la autoridad acredita la discrepancia, las erogaciones que el contribuyente no logre aclarar pueden considerarse ingresos gravados. El SAT puede entonces calcular el impuesto correspondiente y emitir la liquidación respectiva.
Por eso resulta importante conservar documentos que permitan seguir el rastro del dinero.
¿Qué documentos pueden ayudarte a aclarar una discrepancia?
Los documentos dependerán de cada situación. Sin embargo, algunos pueden resultar especialmente útiles para demostrar el origen de los recursos:
- Estados de cuenta bancarios.
- Contratos de préstamo.
- Comprobantes de transferencias.
- Documentos relacionados con la venta de bienes.
- Comprobantes de donativos.
- Recibos que acrediten otros ingresos.
- Documentación de traspasos entre cuentas propias.
El objetivo consiste en demostrar de dónde salió el dinero utilizado para realizar las operaciones que generaron la diferencia.
Además, la ley establece que ciertos movimientos no deben tomarse en cuenta para este procedimiento. Entre ellos aparecen los traspasos entre cuentas del propio contribuyente y determinados traspasos hacia cuentas de familiares en línea recta, bajo las condiciones que establece el artículo 91.
¿Qué pasa con los préstamos y donativos?
Recibir un préstamo o un donativo no significa automáticamente que ese dinero constituya un ingreso gravado. Sin embargo, la legislación establece obligaciones de información para determinadas cantidades.
El artículo 90 de la Ley del ISR señala que las personas físicas residentes en México deben informar en su declaración anual los préstamos, donativos y premios cuando, individualmente o en conjunto, superen 600,000 pesos durante el ejercicio.
Por eso, si recibes una cantidad importante mediante un préstamo, conviene conservar el contrato y los comprobantes que permitan demostrar la operación.
Lo mismo aplica para otros recursos que puedan explicar por qué tus gastos superaron tus ingresos declarados.
¿Cómo evitar problemas por una discrepancia fiscal?
La mejor forma de prevenir complicaciones consiste en mantener ordenados tus documentos financieros y fiscales.
Si recibes dinero que no corresponde a tu sueldo o a tu actividad habitual, guarda los documentos que expliquen su origen. También conviene conservar los estados de cuenta y comprobantes relacionados con movimientos importantes.
Esto resulta especialmente útil cuando realizas compras de alto valor o recibes cantidades elevadas.
¿Qué hacer si recibes una notificación del SAT?
Si recibes una notificación por una posible discrepancia fiscal, no conviene ignorarla.
El artículo 91 establece un plazo de 20 días para informar por escrito el origen de los recursos y presentar las pruebas correspondientes. El plazo comienza a contar desde el día siguiente a la notificación.
El SAT también puede solicitar información o documentación adicional por una sola ocasión, de acuerdo con el procedimiento previsto en la legislación fiscal.
Si la cantidad involucrada es elevada, puede resultar conveniente buscar asesoría de un contador público o un abogado especializado en materia fiscal.
El SAT no revisa únicamente tu sueldo
Uno de los puntos más importantes es entender que la discrepancia fiscal no consiste simplemente en comparar tu salario contra tus gastos. La autoridad puede considerar diferentes tipos de erogaciones. Además, puede utilizar información disponible en sus bases de datos, expedientes y documentos. También puede obtener datos de terceros u otras autoridades. Por eso, gastar más que tus ingresos declarados no significa automáticamente que hayas cometido una irregularidad fiscal. La diferencia puede tener una explicación válida. Puedes haber utilizado ahorros, recibido un préstamo, vendido un bien o realizado movimientos entre cuentas que la propia ley excluye del cálculo. El problema aparece cuando la autoridad detecta una diferencia y el contribuyente no consigue acreditar el origen de los recursos. En ese escenario, el artículo 91 permite presumir como ingreso gravado el monto de las erogaciones que quedaron sin aclarar. En resumen, mantener una buena organización financiera puede ayudarte a enfrentar una eventual revisión. Si el SAT pregunta de dónde salió el dinero con el que realizaste determinados gastos, contar con documentos que expliquen cada movimiento puede resultar fundamental.
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Fuente oficial
Verifica requisitos y realiza este trámite únicamente en el sitio oficial: SAT — Servicio de Administración Tributaria.
















