Las fuerzas armadas de Estados Unidos confirmaron este martes la destrucción de tres embarcaciones en el Pacífico oriental y el Caribe, en operativos que dejaron un saldo de 11 personas muertas. De acuerdo con el Comando Sur, las lanchas navegaban por “rutas conocidas del narcotráfico” y estaban vinculadas a actividades ilícitas. Los ataques ocurrieron el lunes. El balance oficial detalla cuatro fallecidos en la primera embarcación en el Pacífico oriental, cuatro más en una segunda lancha en la misma zona y tres en una tercera interceptada en el Caribe. El Ejército estadounidense no reportó bajas entre sus elementos. El gobierno estadounidense calificó a los fallecidos como “narcoterroristas”, en línea con la narrativa oficial que sostiene que existe una guerra contra el narcoterrorismo en América Latina.
Una campaña militar que suma más de 40 ataques
Estas acciones forman parte de una ofensiva iniciada en septiembre pasado. Desde entonces, Washington ha ejecutado cerca de 40 operaciones similares en altamar, con un saldo acumulado de al menos 140 personas muertas, según cifras oficiales. La estrategia se enfoca en interceptar embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Pacífico y el Caribe, particularmente aquellas que utilizan rutas marítimas empleadas históricamente para el traslado de drogas hacia territorio estadounidense. Videos difundidos por el propio Comando Sur muestran los momentos previos a los impactos. En dos de las grabaciones se observa a personas moviéndose dentro de las lanchas antes de los ataques. En otro caso, la embarcación navegaba a gran velocidad.
Late on Feb. 16, at the direction of #SOUTHCOM commander Gen. Francis L. Donovan, Joint Task Force Southern Spear conducted three lethal kinetic strikes on three vessels operated by Designated Terrorist Organizations. Intelligence confirmed the vessels were transiting along known… pic.twitter.com/mib9XtptSB
— U.S. Southern Command (@Southcom) February 17, 2026
Debate sobre la legalidad de las operaciones
La política ha generado un fuerte debate internacional. Expertos en derecho internacional y organizaciones de derechos humanos cuestionan la legalidad de los operativos, señalando que no se han presentado pruebas concluyentes que acrediten que las personas abatidas representaran una amenaza inmediata para Estados Unidos. Algunos especialistas advierten que estos ataques podrían constituir ejecuciones extrajudiciales, especialmente si los objetivos eran civiles y no combatientes en un conflicto armado formalmente declarado. El gobierno estadounidense, por su parte, sostiene que las operaciones son necesarias para frenar el flujo de drogas y desarticular redes criminales que operan en la región.
Escalada militar y contexto geopolítico por Estados Unidos
La ofensiva marítima coincide con un aumento de la presencia naval estadounidense en el Caribe. Washington ha desplegado una amplia flotilla con el objetivo de interrumpir líneas de contrabando marítimo y reforzar su influencia estratégica en la región. La pieza central de este despliegue, el portaaviones USS Gerald R. Ford, fue enviado recientemente a Medio Oriente junto con destructores de apoyo, en un contexto de tensiones internacionales crecientes. Mientras tanto, la estrategia de ataques contra lanchas en rutas del narcotráfico continúa bajo escrutinio global. El debate no solo gira en torno a la eficacia de estas medidas, sino también a su impacto en el derecho internacional y en la estabilidad regional. La discusión sobre la legalidad de los ataques de Estados Unidos en el Pacífico y el Caribe apenas comienza y promete intensificarse en los próximos meses.
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