La senadora Lilly Téllez volvió a colocarse en el centro del huracán político tras una entrevista con Fox News en la que afirmó que “la mayoría de los mexicanos verían con buenos ojos la ayuda de Estados Unidos para combatir a los cárteles”. La frase encendió alarmas en Palacio Nacional y provocó una respuesta inmediata de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien acusó a Téllez de “traición a la patria” por sugerir una posible intervención extranjera.
La legisladora del PAN no tardó en defenderse. A través de sus redes sociales, aclaró que nunca pidió intervención militar, sino cooperación bilateral. “Lo que dije fue ‘ayuda’, no ‘intervención’. Hablar de ayuda es un acto político con voluntad de las partes, libertad de expresión e inviolabilidad parlamentaria, no un crimen”, escribió.
Lilly Téllez: entre el respaldo opositor y la exigencia de desafuero
Las declaraciones de Lilly Téllez desataron una ola de reacciones. Morena impulsó una petición en línea que ya supera las 290 mil firmas para exigir su desafuero. Aunque Sheinbaum negó que su gobierno busque encarcelarla, subrayó que “el pueblo debe saber quién es quién”.
Téllez, conocida por su estilo frontal y su pasado como periodista, respondió con firmeza: “No me intimidan. Sobreviví a un atentado, he denunciado la corrupción y seguiré luchando por la justicia en México”. Su trayectoria ha estado marcada por confrontaciones con el oficialismo, especialmente en temas de seguridad, transparencia y derechos ciudadanos.
Mientras tanto, figuras de la oposición salieron en su defensa, destacando su valentía y su compromiso con la libertad de expresión. El debate sobre la cooperación internacional en seguridad sigue abierto, y el caso de Téllez se convierte en símbolo de las tensiones entre soberanía nacional y colaboración externa.
Con todo lo anterior, Lilly Téllez se mantiene como una figura clave en la política mexicana, polémica, decidida y sin miedo a desafiar el discurso oficial. En medio de la controversia, Lilly Téllez sigue marcando agenda.










