La Modalidad 40 del IMSS se ha convertido en una de las estrategias más utilizadas por trabajadores que cotizan bajo la Ley 73 y buscan aumentar el monto de su pensión. Sin embargo, antes de inscribirse, surge una pregunta clave: ¿vale la pena pagar el tope máximo permitido o existen casos en los que no resulta rentable?
Qué es la Modalidad 40 y quién puede utilizarla
La Modalidad 40 —conocida oficialmente como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio— permite a los trabajadores seguir cotizando ante el IMSS después de haber causado baja de un empleo formal.
Su principal ventaja es que posibilita incrementar tanto las semanas cotizadas como el salario base que se utilizará para calcular la pensión, un factor especialmente relevante para quienes pertenecen a la Ley 73.
Requisitos básicos para ingresar
Entre los principales requisitos destacan:
- Haber causado baja en el régimen obligatorio del IMSS.
- Contar con al menos 52 semanas cotizadas en los últimos cinco años.
- No haber transcurrido más de cinco años desde la baja laboral.
Cuánto cuesta cotizar al tope en Modalidad 40 en 2026
Para 2026, la cuota de la Modalidad 40 equivale al 14.438% del salario base de cotización elegido por el trabajador. El límite máximo autorizado es de 25 UMAs.
Costo del tope máximo
Tomando como referencia el límite de 25 UMAs:
- Salario base mensual aproximado: 89,156 pesos.
- Pago mensual aproximado: entre 12,872 y 12,888 pesos.
- Pago anual aproximado: 154,000 pesos.
- Inversión acumulada durante cinco años: alrededor de 770,000 pesos.
Estas cifras pueden variar ligeramente dependiendo del mes y de los ajustes aplicados por el IMSS.
¿Conviene pagar el tope máximo?
La respuesta depende de cada caso particular.
Para trabajadores con muchas semanas cotizadas y próximos a pensionarse bajo la Ley 73, elevar el salario de cotización mediante la Modalidad 40 al tope de 25 UMAs puede traducirse en una pensión significativamente mayor durante toda la etapa de retiro.
Casos en los que suele ser conveniente
- Personas que comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997.
- Trabajadores con más de 1,000 semanas cotizadas.
- Quienes se encuentran cerca de la edad de retiro.
- Personas con capacidad financiera para sostener las cuotas durante varios años.
Casos en los que podría no ser la mejor opción
- Trabajadores pertenecientes exclusivamente a la Ley 97.
- Personas con pocas semanas cotizadas.
- Quienes tendrían dificultades para cubrir pagos mensuales superiores a 12,000 pesos.
- Casos donde el incremento esperado en la pensión no compensa la inversión realizada.
La clave está en hacer números antes de decidir Modalidad 40 IMSS
Especialistas en pensiones coinciden en que no siempre es necesario cotizar al máximo permitido. En algunos escenarios, registrar un salario intermedio puede ofrecer una relación costo-beneficio más favorable que pagar el tope completo durante varios años. Por ello, antes de ingresar a la Modalidad 40 del IMSS, resulta indispensable calcular el monto estimado de la pensión, las semanas cotizadas y el tiempo que falta para jubilarse. Solo así es posible determinar si pagar el tope de 25 UMAs será una inversión rentable o si conviene optar por una estrategia más moderada.
Más información aquí
















