En junio de 2026, la Secretaría de Marina (SEMAR) activó de emergencia los protocolos de contención ambiental en el puerto de Manzanillo, Colima, tras detectarse la presencia de hidrocarburos en aguas cercanas a la terminal marítima de Petróleos Mexicanos (Pemex), a escasos metros de un muelle turístico. El incidente, reportado inicialmente por el medio de comunicación Expansión, ha encendido las alarmas entre prestadores de servicios turísticos, pescadores locales y defensores del medio ambiente, quienes exigen claridad sobre el origen y volumen del derrame en una de las zonas comerciales y turísticas más importantes del Pacífico mexicano.
La falta de una postura oficial inmediata por parte de la empresa estatal ha incrementado la incertidumbre en la comunidad portuaria, en un contexto donde la petrolera enfrenta severos retos operativos y financieros a nivel nacional. Este suceso no solo pone en riesgo la biodiversidad marina de la bahía de Manzanillo, sino que también impacta de manera directa en la economía de cientos de familias colimenses que dependen del turismo de playa, la navegación recreativa y las actividades pesqueras en la región.

¿Qué pasó en Manzanillo con Pemex?
Las autoridades federales detectaron la presencia de hidrocarburos flotando en las inmediaciones de la terminal marítima de Pemex en Manzanillo, Colima, muy cerca del muelle turístico local. Ante el hallazgo, la Secretaría de Marina desplegó barreras de contención para evitar la dispersión del material contaminante y procedió a realizar labores de limpieza profunda en la zona afectada.
El avistamiento del hidrocarburo generó reportes inmediatos por parte de operadores de embarcaciones turísticas y pescadores de la zona, quienes notaron la característica mancha aceitosa y el fuerte olor a combustible en el agua. La terminal de Pemex en esta localidad es un punto estratégico para el abastecimiento de combustibles en el occidente del país, pero su cercanía con áreas de recreación turística y zonas de pesca ribereña convierte cualquier incidente operativo en una potencial crisis económica y ambiental para la comunidad local.
Protocolos de contención activados
Tras recibir el reporte de la presencia de la sustancia aceitosa, la Secretaría de Marina activó de inmediato el plan local de contingencias para derrames de hidrocarburos y otras sustancias nocivas en el mar. Personal naval especializado fue desplegado a bordo de embarcaciones menores para colocar barreras flotantes de contención, una medida crítica para evitar que las corrientes marinas arrastraran el combustible hacia las playas públicas y las zonas de anclaje de yates turísticos.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la dependencia federal, las labores de limpieza del área se realizaron con el objetivo primordial de determinar si la presencia de este líquido fue un evento efímero, derivado de una operación aislada, o si se trata de una fuga de naturaleza continua proveniente de las instalaciones de la petrolera mexicana. Hasta el momento de la publicación del reporte, Pemex no ha emitido una postura pública ni ha detallado el volumen de material que se dispersó en el agua, lo que ha generado críticas por parte de organizaciones civiles locales.
¿Cómo funcionan las barreras de contención?
Las barreras utilizadas por la SEMAR son dispositivos flotantes que se colocan en la superficie del agua para rodear el hidrocarburo. Debido a que el petróleo y sus derivados son menos densos que el agua, flotan en la superficie, lo que permite que estas barreras físicas limiten su movimiento. Posteriormente, se utilizan equipos mecánicos conocidos como desnatadores (skimmers) o materiales absorbentes para retirar el contaminante del ecosistema marino sin dañar la fauna local.
Impacto en turismo y pesca
Manzanillo no solo es el puerto comercial más importante de México por su volumen de carga, sino también un pilar del turismo en el estado de Colima. El muelle turístico y las playas aledañas, como San Pedrito y la zona de la bahía principal, reciben diariamente a cientos de visitantes nacionales e internacionales. La presencia de hidrocarburos en el agua representa una amenaza directa para los empleos de lancheros, guías de turistas, hoteleros y restauranteros que dependen de la buena imagen y limpieza de las playas.
Por otro lado, el sector pesquero de la región se encuentra en alerta. Los pescadores artesanales temen que el combustible contamine las zonas de reproducción de especies comerciales o que las autoridades decreten un cierre precautorio de la pesca en la bahía, lo que paralizaría sus ingresos familiares. La falta de información oportuna por parte de las autoridades de Pemex agrava la situación, ya que los trabajadores del mar no pueden planificar sus jornadas de trabajo ante el temor de capturar producto contaminado.
Historial de incidentes en 2026
Este nuevo reporte en Manzanillo ocurre en un año que ha sido particularmente difícil para Petróleos Mexicanos en materia de seguridad operativa y protección ambiental. En febrero de 2026, la compañía enfrentó una de sus mayores crisis recientes cuando un derrame de crudo en el Golfo de México impactó aproximadamente 600 kilómetros de costa, provocando graves afectaciones ecológicas y una oleada de sanciones y presiones por parte de los organismos reguladores federales.
Además de los daños al ecosistema, la integridad física de los trabajadores de la empresa ha estado bajo la lupa. En lo que va del año 2026, se han registrado tres siniestros de gravedad en diversas instalaciones vinculadas a la petrolera estatal, uno de los cuales dejó un saldo trágico de cinco personas fallecidas. Estos eventos recurrentes han llevado a especialistas del sector energético a cuestionar los protocolos de mantenimiento preventivo y la asignación presupuestal para la seguridad industrial dentro de la empresa del Estado.
Situación financiera de la petrolera
Detrás de los problemas operativos de Pemex se encuentra una compleja realidad económica. La empresa arrastra una deuda financiera que ronda los 85,000 millones de dólares, lo que la convierte en una de las petroleras más endeudadas del mundo. Esta carga financiera limita severamente su capacidad para realizar inversiones de capital destinadas a la modernización de refinerías, terminales de almacenamiento y ductos de distribución.
La caída en la producción de crudo y las estrictas limitaciones presupuestales han obligado a la compañía a postergar trabajos de mantenimiento profundo en instalaciones clave, como la terminal marítima de Manzanillo. Analistas del sector señalan que, sin una reestructuración financiera de fondo y un incremento real en el presupuesto destinado a la seguridad industrial, los incidentes operativos y los derrames ambientales podrían seguir presentándose, poniendo en riesgo tanto a las comunidades vecinas como a la soberanía energética del país.
Marco legal y ambiental aplicable
En México, las actividades del sector hidrocarburos están estrictamente reguladas por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), un órgano desconcentrado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). La ASEA es la encargada de supervisar que las empresas operadoras, incluyendo a Pemex, cumplan con las normas de seguridad industrial y protección al medio ambiente vigentes en el territorio nacional.
Bajo la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental, cualquier entidad pública o privada que cause un daño al entorno natural está obligada a realizar las acciones de remediación necesarias y a pagar las indemnizaciones correspondientes. En el caso de Manzanillo, de confirmarse que el origen del derrame provino de las instalaciones de Pemex por negligencia o falta de mantenimiento, la petrolera podría enfrentar multas millonarias por parte de la ASEA, además de la obligación de costear la totalidad de los trabajos de limpieza coordinados por la Secretaría de Marina.
Lo que sabemos hasta ahora
- Ubicación del incidente: Aguas cercanas a la terminal marítima de Pemex, a corta distancia de un muelle turístico en el puerto de Manzanillo, Colima.
- Respuesta de las autoridades: La Secretaría de Marina activó el plan local de contingencias y colocó barreras de contención para frenar la dispersión del hidrocarburo.
- Postura de Pemex: Hasta el momento, la empresa estatal no ha emitido ninguna declaración oficial sobre las causas, el volumen o el tipo de material derramado.
- Contexto operativo: Pemex enfrenta presiones por una deuda de 85,000 millones de dólares y un historial de tres accidentes industriales graves en lo que va de 2026.
- Antecedentes ambientales: En febrero de 2026, un derrame previo de la petrolera afectó cerca de 600 kilómetros de costa en el Golfo de México.
Conclusión: El reto de la seguridad
El reporte de derrame en Manzanillo pone de manifiesto la urgente necesidad de equilibrar el desarrollo energético e industrial de México con la protección de sus recursos naturales y la economía de sus comunidades costeras. Para los trabajadores del turismo y la pesca en Colima, la transparencia de las autoridades y la rápida acción de Pemex para corregir fallas en su infraestructura no son solo demandas ambientales, sino una condición indispensable para asegurar el sustento diario de sus familias en el mediano y largo plazo.
Preguntas frecuentes
¿Qué medidas se tomaron ante el derrame en Manzanillo?
La Secretaría de Marina (SEMAR) activó el plan local de contingencias ambientales, desplegando barreras flotantes de contención para evitar que el hidrocarburo se dispersara hacia las playas turísticas y zonas de navegación, además de iniciar trabajos de limpieza y recolección del combustible.
¿Cuál fue la postura de Pemex ante este incidente?
Hasta el momento del reporte, Petróleos Mexicanos (Pemex) no ha emitido ningún comunicado oficial ni postura pública para aclarar el origen de la fuga, el volumen de hidrocarburos liberados o el estado actual de las instalaciones de su terminal marítima en Colima.
¿Cómo afecta este derrame a la población local de Colima?
Afecta directamente a los prestadores de servicios turísticos, hoteleros y pescadores artesanales de la bahía de Manzanillo, quienes dependen de la limpieza de las aguas para sus actividades económicas y temen pérdidas financieras por contaminación o restricciones de pesca.
¿Qué otras crisis ambientales ha enfrentado Pemex en 2026?
En febrero de 2026, la petrolera enfrentó un grave derrame en el Golfo de México que impactó cerca de 600 kilómetros de costa. Además, durante el año se han registrado tres accidentes industriales en sus instalaciones, dejando un saldo de cinco trabajadores fallecidos.
¿Qué autoridad regula la seguridad ambiental de Pemex?
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), un órgano de la SEMARNAT, es la institución encargada de supervisar, regular y sancionar a las empresas del sector hidrocarburos en México para garantizar la seguridad industrial y la protección del medio ambiente.










