Un jet privado que cubría la ruta Acapulco–Toluca se desplomó este lunes en inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Toluca, en el Estado de México. La aeronave, una Cessna 650 Citation III con matrícula XA-PRO, llevaba a bordo diez personas: el piloto, el copiloto y una familia integrada por cinco adultos y tres menores. Todos perdieron la vida tras el impacto.
El accidente ocurrió a unos metros de la pista de aterrizaje, cuando el piloto lanzó un mensaje de emergencia a la torre de control advirtiendo que se desplomaban. Segundos después, el jet se estrelló contra un campo de futbol y una barda de taller en la colonia San Pedro Totoltepec, generando un fuerte incendio y daños materiales en la zona.
Los cuerpos de emergencia acudieron de inmediato para sofocar las llamas y rescatar a las víctimas. Hasta el cierre de los reportes, siete cuerpos habían sido recuperados, mientras que las labores de búsqueda continuaban para localizar a los demás tripulantes.

Jet privado cae en Toluca
La caída del jet privado en Toluca ha generado conmoción entre vecinos y autoridades. Ciudadanos de la zona relataron que escucharon una fuerte explosión y vieron columnas de humo que alarmaron a toda la comunidad. “Fue un estruendo terrible, pensamos que había explotado algo en la fábrica”, comentó un testigo.
Expertos en aeronáutica señalaron que el accidente podría estar relacionado con una falla mecánica o condiciones adversas durante el aterrizaje, aunque las investigaciones oficiales aún no concluyen. El impacto de este hecho no solo es humano, también afecta la percepción de seguridad aérea y la economía local, pues el aeropuerto de Toluca es un punto clave para vuelos privados y ejecutivos.
Al cierre de la jornada, la tragedia del jet privado en el Estado de México deja una profunda huella en la comunidad y recuerda la necesidad de reforzar medidas de seguridad en la aviación civil.
