comerciales con Canadá. La decisión, tomada de forma abrupta, se dio tras la difusión de un anuncio televisivo canadiense que utilizó una cita del expresidente Ronald Reagan para criticar los aranceles, lo que Trump calificó como “comportamiento atroz”.
El mandatario estadounidense comunicó su postura a través de su red social Truth Social, donde expresó que “todas las negociaciones comerciales con Canadá quedan terminadas”. La medida llega a menos de tres meses de la revisión del T-MEC, el acuerdo comercial que une a Estados Unidos, México y Canadá, y que ha sido clave para la estabilidad económica de la región.
El anuncio canadiense, promovido por el gobierno de Ontario, fue transmitido durante un partido de béisbol y mostraba un mensaje de Reagan sobre los efectos negativos de los aranceles. Trump interpretó el uso del audio como una provocación directa y una forma de presión política en medio de un caso pendiente ante la Corte Suprema sobre la legalidad de los aranceles recíprocos.
T-MEC: tensión diplomática y preocupación económica

La ruptura ha generado preocupación entre empresarios, exportadores y analistas económicos. Canadá es el segundo socio comercial más importante de Estados Unidos, y cualquier fricción entre ambos países puede afectar cadenas de suministro, precios y empleos. “Este tipo de decisiones generan incertidumbre y pueden frenar inversiones”, señaló un especialista en comercio internacional.
México, como tercer integrante del T-MEC, observa con cautela el desarrollo del conflicto. Funcionarios mexicanos han reiterado su compromiso con el acuerdo y su disposición al diálogo, conscientes de que cualquier cambio en la relación bilateral entre Estados Unidos y Canadá podría tener repercusiones en el país.
La decisión de Trump no solo pone en pausa negociaciones clave, sino que también reaviva tensiones históricas entre los vecinos del norte. Y sin duda, el T-MEC enfrenta un nuevo desafío que podría redefinir el rumbo comercial de América del Norte en los próximos meses.



