T-MEC y el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC) como un motor de crecimiento regional. Sin embargo, advirtió que México y Canadá no han cumplido todas sus obligaciones. Habló desde el Despacho Oval y aseguró que impulsará ajustes antes de la revisión de 2026.
El T‑MEC impulsa sectores clave, pero exige cumplimiento
Trump destacó que el T‑MEC fortaleció la industria automotriz al exigir que el 75 % de los componentes de un vehículo provenga de Norteamérica. Ese cambio elevó la producción local y generó miles de empleos en Michigan, Ontario y Nuevo León. También resaltó las nuevas normas laborales. Ahora las fábricas deben respetar derechos sindicales y elevar salarios en México. Según datos del Departamento de Comercio de EE. UU., el comercio automotriz trilateral creció un 12 % entre 2020 y 2024. Trump dijo que esas cifras prueban la efectividad del tratado, pero urgió a sus socios a aplicar las reglas sin retrasos.
Presión arancelaria y amenazas de renegociación
Para forzar el respeto al T‑MEC, Trump mantuvo aranceles del 25 % al acero y aluminio importados de Canadá y México. Además, impuso gravámenes a partes de vehículos que no cumplen con el origen regional. Esas medidas buscaban cerrar brechas de competencia desleal. En marzo de 2025, la industria metalúrgica de EE. UU. reportó un aumento del 8 % en producción interna tras los aranceles. Trump anunció que revisará esos aranceles en las próximas semanas y evaluará si eliminarlos o reforzarlos. “Solo aceptaremos un acuerdo que funcione de verdad”, dijo.
Reacciones de México y Canadá ante posibles cambios
El gobierno mexicano celebró el T‑MEC por elevar exportaciones agrícolas un 15 % desde 2020. No obstante, advirtió que no aceptará cláusulas que amenacen su soberanía. El secretario de Economía de México, Raúl Ortiz, afirmó: “Estamos listos para dialogar, pero no para ceder en temas fundamentales como el agua y la energía” (Reuters). Canadá, por su parte, ve con recelo la idea de renegociar antes de 2026. El primer ministro Mark Carney considera que el tratado funciona. Sin embargo, admitió que apuntalará ciertas disposiciones, como la solución de controversias y el acceso a mercados de servicios digitales.
Puntos de posible renegociación para el T-MEC
Trump mencionó tres áreas para ajustar el T‑MEC:
Reglas de origen automotriz: podría elevar el porcentaje de contenido regional al 80 %.
Disputa comercial: busca un mecanismo más rápido para resolver conflictos aduaneros.
Energía y medio ambiente: pretende vincular sanciones a incumplimientos ambientales y promover energías limpias.
Expertos del Peterson Institute señalan que esos cambios podrían reducir el déficit comercial de EE. UU. con México en hasta 20 % para 2030. Sin embargo, alertan que aumentarán costos de producción en las tres naciones.
Conclusión sobre el T-MEC
El T‑MEC ha generado crecimiento y modernizó normas laborales y de origen. Trump defiende su valor, pero presiona a México y Canadá para que cumplan al pie de la letra. La próxima renegociación promete ajustes en autos, disputas y energía. El resultado definirá el futuro del comercio en Norteamérica y el equilibrio de fuerzas entre las tres economías.
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