La producción agrícola en Tamaulipas vive una de sus etapas más críticas. Productores del estado han levantado la voz en la Cámara de Diputados para exigir atención urgente ante la caída del precio del sorgo, el maíz y el trigo cristalino, lo que amenaza con colapsar la actividad agrícola en la región. La combinación de precios bajos, altos costos de producción y reducción en los rendimientos ha llevado a una situación insostenible para miles de familias campesinas.
Sorgo, maíz y trigo en riesgo por precios bajos
Durante su comparecencia ante legisladores federales, los productores agrícolas de Tamaulipas advirtieron que el precio actual del sorgo no cubre ni los costos básicos de siembra y cosecha. Aseguran que los bajos precios de comercialización han desincentivado la producción, llevando al abandono de más de 200 mil hectáreas de cultivo tan sólo en este año. La diputada federal Casandra de los Santos, representante del distrito de Río Bravo, respaldó a los agricultores y calificó la situación como una “emergencia agroalimentaria”. Explicó que en algunas regiones, los rendimientos han bajado a 700 kilos por hectárea, lo cual representa una caída drástica respecto a años anteriores.
Exigen precios de garantía y eliminación del IEPS
Entre las demandas de los productores está el establecimiento de precios de garantía: 6 mil pesos por tonelada para el sorgo, 7 mil 500 para el maíz y 6 mil para el trigo cristalino. También solicitaron la eliminación del IEPS al diésel agrícola, ya que el combustible representa uno de los mayores costos operativos para el campo. Asimismo, los agricultores pidieron a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) implementar una estrategia inmediata que incluya apoyos directos, la reactivación de créditos agropecuarios, subsidios, y especialmente, la modernización de la infraestructura hidroagrícola, pues la escasez de agua ha empeorado la situación.
Urge reactivar al campo tamaulipeco
La crisis no sólo afecta a los agricultores directamente involucrados, sino que también pone en riesgo a las comunidades rurales cuya economía depende del sector agropecuario. El abandono de tierras y la falta de incentivos pueden provocar migración forzada, desempleo rural y un encarecimiento de productos básicos a nivel nacional. Casandra de los Santos reiteró que el campo no puede esperar más y que el gobierno federal debe actuar con responsabilidad para evitar una catástrofe productiva en uno de los estados clave para el abasto nacional de granos.
Conclusión sobre el sorgo
La crisis del sorgo en Tamaulipas representa un llamado urgente a las autoridades. Los productores agrícolas no piden favores, sino condiciones justas para seguir trabajando la tierra. De no atenderse a tiempo, México podría enfrentar una baja considerable en la producción de granos básicos, afectando tanto a los campesinos como a los consumidores. Establecer precios de garantía, reducir los costos de producción y modernizar el riego son medidas indispensables para salvar al campo tamaulipeco.
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