¿Es mejor vivir en ignorancia o aspirar a un conocimiento que nos puede destruir?
Es común que después del lanzamiento de Frankenstein dirigida por Guillermo del Toro, nos surjan interrogantes sobre ¿Quién es el verdadero villano de Frankenstein? o ¿Es mejor la ignorancia o el conocimiento? Las respuestas para entender Quién es el verdadero villano de Frankenstein se desprenden a partir del comportamiento de Víctor.
Para entender la raíz de este conflicto, debemos analizar el comportamiento de Víctor Frankenstein y las consecuencias de su ambición.
Víctor Frankenstein: ¿Científico brillante o monstruo moral?

Imagina por un momento el anhelo de Víctor Frankenstein: esa sed febril por llegar a donde nadie más ha llegado nunca. Una ambición lo empujó a jugar con la vida misma, creando un ser a su propia imagen en un intento desesperado por rebasar los límites de la naturaleza, sin embargo, cuando el experimento por fin cobró vida, la realidad le devolvió el golpe.
Víctor no vio un logro científico; vio un monstruo. Preso de un shock total, decidió que lo mejor era darle la espalda a su creación y simplemente huir, eso podría definir que Víctor Frankenstein es el verdadero villano, sin embargo hay más factores que influyen para que nos hagan pensar lo contrario.
A pesar de que el experimento tuvo éxito, el científico se quiebra. Al ver que ha dado vida a un ser de aspecto monstruoso, entra en un estado de agitación tal que su única salida es el abandono absoluto.
La criatura: El peso de la soledad y el rechazo social
¿Frankenstein es el verdadero villano?
La criatura, con pensamientos y necesidades que cualquiera de nosotros podría tener, se ve lanzada a un mundo que le es ajeno. A simple vista, el entorno es hermoso: se siente en el aire que llena los pulmones, se ve en las flores que brotan y en el calor de la unión familiar. Un lugar donde, en teoría, no habría razones para desear la muerte.
Al final, solo encuentra un mundo que lo aparta. Es ahí donde se topa con la más temible de las soledades. Quizá por eso encontró la forma de dar sentido a su existencia atormentando a su creador, Víctor Frankenstein.
¿Es la criatura un villano por sus crímenes, o una víctima de su entorno?
El rechazo físico: Es despojado de cariño por su aspecto.
La soledad absoluta: Al ser rechazado por su creador y la sociedad, su existencia se torna tormento.
La venganza como refugio: Si no puede recibir amor, decide que su creador comparta su infelicidad.
“Si la criatura podía odiar y amar, ¿cómo no iba a reclamar a su creador por su desgracia?”

¿Quién es el verdadero villano de Frankenstein?
En esta historia la línea entre víctimas y villanos no existe, una idea que seguramente incomode a más de un lector. Hay que entender que Víctor Frankenstein huyó de lo que temía; fue una reacción humana natural. La mayoría de nosotros prefiere la comodidad de lo que es bello a simple vista.
Tampoco podemos señalar a la criatura como el villano. Fue un ser que creció sin un gramo de amor, rechazado por cada par de ojos que lo miraron. En su intento de protección y venganza, termina hiriendo a quienes rodean a su creador. Pero seamos honestos: ¿acaso no se siente cierta paz cuando ves que alguien es igual o incluso más infeliz que tú?
Si la criatura podía odiar y amar, ¿cómo no iba a reclamar a su creador por su desgracia? Sus gritos al cielo son los mismos que lanzamos nosotros ante la desdicha. Esa vulnerabilidad es, precisamente, lo que nos hace humanos.

El dilema: Ignorancia vs. Conocimiento
Finalmente, la novela de Mary Shelley nos pone frente a un espejo incómodo: la lucha entre la ignorancia y el conocimiento. Un dilema que nos persigue en cada decisión importante.
El Dr. Victor Frankenstein deja su hogar para aprender más de lo que los libros pueden enseñar. Necesita maestros, teoría y práctica. Pero esa ambición le costó perderse los momentos reales al lado de sus seres queridos.
La novela nos deja claro que su sed de saber fue la chispa de su propia destrucción.
Es prudente preguntarse qué es mejor. La filosofía nos da una pista: mientras más comprendes y cuestionas el mundo, la realidad se vuelve más pesada. Comprendes que el mundo es hostil y que el conocimiento hiere. Lo mismo ocurre con la tecnología actual: avanza dándonos ventajas increíbles, pero no podemos ignorar que esa misma innovación podría ser, en el futuro, la herramienta de nuestra propia aniquilación.
Conclusión

Más allá de la visión que nos deja la adaptación de Frankenstein dirigida por Guillermo del Toro y las actuaciones de Jacob Elordi como la criatura y de Oscar Isaac como Victor Frankenstein, podemos añadir que en esta historia de victimas y villanos pierde forma:
Víctor Frankenstein: Huyó por un miedo humano y natural a lo desconocido.
La Criatura: Hirió a inocentes, pero fue moldeada por el abandono y la falta de amor.
Al final, el verdadero villano podría no ser una persona, sino la falta de responsabilidad ética ante el progreso y la incapacidad humana de aceptar lo diferente.
