En un giro decisivo en la lucha contra el narcotráfico, Ovidio Guzmán se declaró culpable ante una corte federal en Chicago por delitos relacionados con drogas, lavado de dinero y crimen organizado. Conocido como “El Ratón”, el hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán aceptó su responsabilidad como líder de la facción “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, marcando un momento clave en el combate internacional contra el tráfico de fentanilo.
La audiencia se llevó a cabo el 11 de julio de 2025, donde Ovidio Guzmán admitió haber supervisado la producción y distribución de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos. Como parte del acuerdo judicial, se comprometió a colaborar con las autoridades estadounidenses, lo que podría reducir su sentencia y permitirle ingresar al programa de testigos protegidos.
Ovidio Guzmán: De objetivo prioritario a colaborador clave
Hasta hace poco, Ovidio Guzmán era considerado uno de los narcotraficantes más buscados por la DEA, con una recompensa de cinco millones de dólares por su captura. Su extradición desde México en septiembre de 2023 fue resultado de un operativo militar en Culiacán, donde su arresto desató enfrentamientos violentos y bloqueos en la ciudad.
La declaración de culpabilidad también implica la entrega de aproximadamente 80 millones de dólares y la posibilidad de que proporcione información sobre otros líderes criminales, como Ismael “El Mayo” Zambada. Analistas señalan que este acuerdo podría desestabilizar la estructura del Cártel de Sinaloa y abrir nuevas líneas de investigación sobre corrupción y redes internacionales de narcotráfico.
El caso de Ovidio Guzmán ha generado reacciones encontradas en México. Mientras algunos celebran el avance judicial, otros critican las negociaciones con figuras del crimen organizado. La presidenta Claudia Sheinbaum ha expresado su preocupación por los acuerdos entre el gobierno estadounidense y los líderes de grupos que han sido catalogados como terroristas.
Por ahora, Ovidio Guzmán permanece bajo custodia en Estados Unidos, a la espera de su sentencia definitiva. Su colaboración podría cambiar el rumbo de la lucha contra el narcotráfico en América del Norte.