El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, ha decretado la ley marcial en el país, generando una crisis política significativa. Esta medida, que no se había implementado desde la década de 1980, busca restringir las libertades civiles y concentrar el poder en el ejecutivo. La decisión ha sido ampliamente rechazada tanto a nivel nacional como internacional, y ha sido calificada como “ilegal e inconstitucional” por la oposición.
La ley marcial en Corea del Sur permite al gobierno suspender las leyes civiles y los derechos individuales, otorgando control total a las fuerzas militares. El presidente Yoon justificó la medida como necesaria para proteger al país de “fuerzas comunistas” y actividades “anti-estatales”. Sin embargo, esta acción ha sido vista como un intento de silenciar a la oposición y consolidar su poder en medio de una baja popularidad y acusaciones de corrupción.
🇰🇷 COREA DEL SUR
El presidente acaba de declarar la ‘Ley Marcial’ en el país, ha cerrado el parlamento y acusa a la oposición parlamentaria de estar dirigidos por Corea del Norte
El Ejército sale a las calles… pic.twitter.com/b0cy8AOVfJ
— Lady Habsburg (@lady_habsburg) December 3, 2024
La Asamblea Nacional de Corea del Sur ha votado por unanimidad para levantar la ley marcial, pero la situación sigue siendo tensa, con manifestaciones masivas y una fuerte presión política y social. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, preocupada por el impacto en la democracia surcoreana.
