Cártel sabotea tren en Cortazar al cortar un riel con la intención de descarrilar una unidad y sustraer electrodomésticos, pero la rápida reacción del maquinista evitó una tragedia mayor, informaron autoridades locales. El intento de robo ocurrió de madrugada en un tramo cercano a la estación, cuando hombres armados manipularon la vía y descendieron para cargar contenedores.
Según testimonios, el maquinista detectó la anomalía y aplicó maniobras de emergencia que impidieron que el convoy se saliera de los rieles; su acción redujo el daño y permitió que los servicios de emergencia llegaran con rapidez. La Guardia Nacional desplegó un operativo en las vías para prevenir nuevos sabotajes, confirmó el secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, quien aseguró que se reforzará la vigilancia en la región.
El episodio dejó daños materiales en la infraestructura ferroviaria y provocó la detención temporal del servicio, lo que afectó la logística de empresas y pequeños productores que dependen del tren para transportar mercancía. Transportistas y comerciantes locales reportaron pérdidas por envíos retrasados y la necesidad de reprogramar rutas, un golpe adicional para quienes ya enfrentan costos elevados de operación.

La Guardia Nacional implementa un operativo en las vías para evitar más sabotajes, confirmó el secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona.
Vecinos de Cortazar describieron momentos de miedo y confusión: algunos escucharon detonaciones y vieron a hombres armados huir con contenedores parcialmente cargados. “Fue aterrador; pensamos en nuestras familias y en los niños que viven cerca de las vías”, dijo una residente. Líderes comunitarios exigieron mayor presencia policial y medidas que garanticen la seguridad de las rutas ferroviarias.
Cártel Santa Rosa de Lima sabotea tren.

Expertos en seguridad señalan que este tipo de ataques busca interrumpir cadenas logísticas y obtener ganancias rápidas, pero también erosiona la confianza en el transporte ferroviario como motor económico regional. La reparación de rieles, la reposición de mercancía y el refuerzo de seguridad implican costos que recaen en empresas y en la economía local, además del impacto emocional en las familias afectadas.
En el cierre, las autoridades prometen investigar y llevar a los responsables ante la justicia, mientras la comunidad exige garantías para que no se repita el ataque.
