El pasado 18 de agosto de 2024, familiares de personas desaparecidas tomaron el asta bandera del Zócalo de la Ciudad de México en una protesta simbólica y cargada de emotividad. Encabezados por Delia Quiroa, presidenta del colectivo 10 de Marzo, los manifestantes se reunieron alrededor del asta para impedir el arriado de la bandera, una acción que se realiza diariamente al atardecer.
La protesta surgió como una respuesta a la falta de apoyo del gobierno en la búsqueda de sus seres queridos desaparecidos. Quiroa, quien busca a su hermano desaparecido en Tamaulipas desde hace diez años, expresó que la bandera de México no debería ondear de noche en tiempos de paz. Sin embargo, en esta ocasión, la bandera ondeó durante toda la noche como un símbolo de que las víctimas están en guerra con el gobierno.
Durante la manifestación, los participantes corearon consignas como “¡Dónde están, dónde están, nuestros hijos dónde están!” y exigieron acciones concretas por parte del gobierno para localizar a sus familiares desaparecidos. Quiroa hizo un llamado a la sociedad y a otros colectivos para que se unan a esta causa y muestren su apoyo en estos momentos críticos.
#México Las víctimas en guerra con el @GobiernoMX. Madres buscadoras toman el asta bandera del #Zócalo de la #CDMX y advierten que ya han sido amenazadas y que pretenden enviar grupos de choque. @DeliaQuiroa @C1003R pic.twitter.com/6alUWRcdLN
— Gildo Garza (@GildoGarzaMx) August 18, 2024
En semanas anteriores, Quiroa había solicitado la intervención de cárteles del narcotráfico para localizar a personas secuestradas en Tamaulipas, una medida desesperada que refleja la gravedad de la situación. En uno de estos casos, el profesor Juan Manuel López Salinas fue liberado un día después de que Quiroa pidiera ayuda a los cárteles.
La protesta en el Zócalo no solo busca visibilizar la crisis de desapariciones forzadas en México, sino también presionar al gobierno para que tome medidas efectivas en la búsqueda de las víctimas. La bandera ondeando de noche en el Zócalo se convirtió en un poderoso símbolo de resistencia y de la lucha incansable de las familias por justicia y verdad.
Esta acción es un recordatorio de la profunda crisis de derechos humanos que enfrenta México y de la necesidad urgente de respuestas y soluciones por parte de las autoridades. Las familias de los desaparecidos continúan su lucha, esperando que algún día puedan encontrar a sus seres queridos y obtener la justicia que merecen.