La presidenta Claudia Sheinbaum impulsó una importante reforma al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit). Esta iniciativa busca fortalecer la capacidad del instituto para proporcionar viviendas sociales accesibles y mejorar la calidad de vida de los trabajadores mexicanos.
Uno de los aspectos más destacados de la reforma es la creación de una empresa filial del Infonavit, dedicada exclusivamente a la construcción, adquisición y mantenimiento de viviendas sociales. Esta nueva entidad permitirá al Infonavit tener un mayor control sobre los proyectos de vivienda y asegurará que los desarrollos cumplan con los estándares de calidad y sostenibilidad.
La reforma también introduce la posibilidad de ofrecer arrendamientos sociales con opción a compra, donde el costo del arrendamiento no excederá el 30% del salario del trabajador. Esta medida tiene como objetivo facilitar el acceso a la vivienda para aquellos trabajadores que no pueden calificar para un crédito hipotecario tradicional, ofreciéndoles una vía más asequible para eventualmente convertirse en propietarios.
Otro cambio significativo es la reducción de la supervisión externa del Infonavit, excluyendo al instituto de las facultades de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Esta medida busca otorgar al Infonavit mayor autonomía y flexibilidad en la gestión de sus recursos y operaciones.
Adicionalmente, la reforma introduce nuevas reglas de gobernanza interna, reduciendo el número de integrantes en la Asamblea General y en el Consejo de Administración. Esto tiene como propósito agilizar la toma de decisiones y mejorar la eficiencia administrativa del instituto.
