El Senado de México fue escenario de una intensa protesta cuando cientos de manifestantes irrumpieron en el recinto para expresar su rechazo a la reforma judicial impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador. La sesión, en la que se debatía la controvertida propuesta, tuvo que ser suspendida indefinidamente para salvaguardar la seguridad de los senadores.
La reforma judicial propuesta por López Obrador ha sido objeto de críticas y protestas desde su anuncio. La medida busca permitir que los jueces sean elegidos por voto popular, un cambio significativo en el sistema judicial mexicano. Los defensores de la reforma argumentan que esta medida democratizará el sistema judicial y lo hará más accesible al pueblo. Sin embargo, los críticos advierten que podría poner en riesgo la independencia judicial y debilitar el sistema de contrapesos del gobierno.
🚨 #ULTIMAHORA | #México: Manifestantes irrumpen en el salón principal del Senado de México para protestar en contra de la polémica reforma judicial pic.twitter.com/XJw5dXpSFR
— VOZ (@VozMediaUSA) September 10, 2024
Durante la sesión del Senado, los manifestantes lograron ingresar al edificio, ondeando banderas de México y portando pancartas en contra de la reforma. Los senadores de oposición parecían alentar la protesta, mientras que el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, declaró un receso en la sesión. “Tenemos información de que ingresó un número de manifestantes al interior de este inmueble, están en la explanada principal”, anunció Fernández Noroña.
La protesta dentro del Senado fue el punto culminante de semanas de manifestaciones por parte de empleados del poder judicial y estudiantes de derecho, quienes han expresado su preocupación por las implicaciones de la reforma. Afuera del recinto, otros manifestantes celebraron cuando se anunció que la sesión sería suspendida.
La irrupción de los manifestantes en el Senado ha generado diversas reacciones. Algunos sectores ven la protesta como una expresión legítima de descontento y una defensa de la independencia judicial. Otros, sin embargo, critican la interrupción del proceso legislativo y advierten sobre las posibles consecuencias de no permitir un debate ordenado.
La reforma judicial ya había sido aprobada en la Cámara de Diputados y estaba en manos del Senado, donde Morena, el partido gobernante, no contaba con la mayoría de dos tercios necesaria para su aprobación. La protesta y la suspensión de la sesión añaden una capa adicional de incertidumbre al futuro de esta controvertida iniciativa.










